domingo, 31 de diciembre de 2006

Importacia de los principios bíblicos y el problema transcultural

Hoy día es muy frecuente para los cristianos encontrarnos en situaciones en las que la Iglesia del Señor pareciera estar dividida a la hora de aplicar ciertos principios contenidos en la Palabra de Dios. Temas como el uso del velo por parte de las mujeres al orar (1 Co. 11:15) , el ósculo santo (Ro. 16:16) , la práctica de lavar los pies (Jn. 13:14) , entre otras, han podido generar confusión y controversias.
Todo esto se debe en parte, a que la iglesia apartándose del propósito que le ha sido dado por Dios, no ha sido capaz de aceptar y respestar las diferencias existentes entre congregaciones, formando así una gran muralla que les impide trabajar unidos para alcanzar dicho propósito (recordemos que ese fue el deseo de Cristo al orar por sus discípulos, que fuesen uno solo como Él y el Padre son uno Jn. 17:20-23) . Pero más específicamente el problema surge a la hora de interpretar los mandamientos bíblicos y no ser capaces de definir la forma en que estos aplican en nuestro tiempo y cultura.
Por esta razón cabe preguntar: ¿En qué grado un mandamiento esta condicionado culturalmente y deja de ser normativo para nosotros? ¿Cómo debemos aplicar los mandamientos? ¿Debemos llevarlos a nuestra cultura y tiempo sin tomar ningún tipo de consideración? ¿Pueden ser los mandamientos transformados de forma que se adapten a nuestro tiempo y cultura? ¿Cómo hacerlo?
Para responder a estas interrogantes será de gran importancia comprender que si bien la Palabra de Dios fue escrita bajo la guía del Espíritu Santo, también hombres hicieron uso de palabras condicionadas al lenguaje, formas de pensamiento y estilos literarios de los lugares y tiempos en que se escribieron. Esta afirmación se hace notoria al observar los evangelios en la biblia y la forma particular en que cada autor expone los sucesos relacionados con el ministerio y pasión de nuestro señor Jesucristo.
El hecho de que en la actualidad en la mayoría de las iglesias evangélicas podemos encontrar mujeres que predican, ministrando a pesar de que el apóstol Pablo declaró que el no permitía a la mujer enseñar o tener autoridad sobre el hombre (1 Tim. 2:12) es un ejemplo de como un mandamiento esta condicionado a la cultura (Hoy día vivimos en una sociedad donde las mujeres tienen una parcitipación activa y abierta en diferentes esferas, tendiendo a la igualdad).
Tengamos presente que vivimos en un mundo cambiante y con diversidad de culturas donde un comportamiento determinado puede tener distintos significados o incluso carecer de significado de una cultura a otra. Sin embargo confiamos en que Dios nos habla por medio de su palabra y que lo seguirá haciendo a pesar de estos cambios.
Otro aspecto de vital importancia en nuestro estudio de las escrituras y para este tema, es que los mandamientos bíblicos tienen dos componentes claramente diferenciables que son: la conducta específica y el principio que esta expresa. Ejemplo: el uso del velo al orar por parte de las mujer sería la conducta y el principio que esta quiere expresar es el de sumisión voluntaria.
Con todo lo anteriormente expuesto se hace necesario para los creyentes el poder determinar que principios bíblicos son culturales o transculturales. En el primer caso es posible que un principio determinado haya perdido significado al tratar de aplicarlo en nuestro tiempo y cultura mientras que en el segundo caso el principio se mantiene, no cambia.
Una forma de establecer si los principios son culturales o transculturales es la siguiente:
  1. Determinar la razón dada por el principio. Ejemplo: debemos amarnos unos a otros porque Dios nos amó primero (1 Jn 4:19).
  2. Si la razón de un principio es cultural, entonces el principio mismo también puede serlo. Si la razón se basa en la naturaleza inmutable de Dios (su amor, gracia, justicia, pureza u orden creador), es probable que el principio no cambie.

Podemos entonces considerar posibles alternativas a la hora de hacer aplicaciones culturales de los mandamientos bíblicos a fin de interpretarlos de la mejor forma posible. Teniendo en cuenta que un comportamiento determinado que tiene un significado en una cultura puede tener un significado distinto en otra, que debe tomarse en cuenta el contexto y que podría ser necesario cambiar la expresión de la conducta de un mandamiento para llevar el principio de una cultura y tiempo a otra, nos encontramos con las siguientes alternativas:

  1. Retener el principio y la conducta.
  2. Retener el principio sugiriendo un cambio en la conducta en nuestra cultura.
  3. Cambiar tanto el principio como la conducta.

Retomando nuevamente el ejemplo del uso del velo, tendríamos la siguientes alternativas:

  1. Retener tanto el principio de sumisión como su expresión por medio del uso del velo.
  2. Retener el principio de sumisión, pero sustituir el uso del velo por otra conducta que exprese más significativamente sumisión en nuestra cultura.
  3. Sustituir tanto el principio de sumisión como todas las expresiones de sumisión adoptando una postura mas igualitaria entre hombre y mujer, considerando que el concepto de jerarquía familiar esta condicionado a la cultura.

Si hacemos un análisis nos damos cuenta de que lo importante es que sepamos identificar el principio bíblico expresado por un mandamiento particular, y que una vez hecho esto podremos decidir si mantenemos la forma de expresar este principio o la cambiamos (Si aplicamos el mandamiento literalmente o no) al trasladarlo a nuestra realidad cultural. Es esto lo que se pretende enseñar por medio de este estudio.

Lo que no tendría sentido alguno queridos hermanos, es pretender aplicar literalmente un mandamiento cuando no entendemos el principio que se quiere expresar, esto porque estaríamos realizando una práctica sin cumplir realmente con lo que Dios quizo enseñarnos al darnos a conocer su voluntad. No tendría entonces sentido, por ejemplo, que una congregación decidiera adoptar el uso del velo por parte de la mujer si esta no cumple con el principio de sumisión reflejado en su comportamiento como tampoco tendría sentido que una congregación decida no usar el velo por verlo como algo de otra cultura sin hacer uso de otra practica que si cumpla con el principio. (Debemos en lo posible mantener, resguardar el principio que Dios quizo enseñar en sus mandamientos ya que es esto lo que nos permitirá cumplir con su voluntad).

Por último señalamos que si luego de un estudio cuidadoso no hemos podido determinar si un principio es cultural o transcultural, sera conveniente aplicarlo literalmente ya que sería mejor ser exagerado en nuestro deseo de obedecer a Dios que quebrantar sus mandamientos y hallarnos en desobediencia.

Queridos hermanos, es necesario que reflexionemos acerca de todo lo que se ha planteado orientada a la unidad de la iglesia ya que esto nos ayuda a comprender que en ocasiones la iglesia se divide sin razón, a veces por desconocimiento y a veces por no querer aceptar y respetar las diferencias. Si usted esta claro en cuanto a los principios bíblicos, mantenga su forma de doctrina, no la cambie, pero que no sea impedimento para trabajar unidos y cumplir con el propósito que fue dado a la iglesia.

Toda gloria y honra sea dada a nuestro Señor Jesucristo, que Dios les bendiga. Amén

1 comentario:

José García dijo...

hermano q dios lo bendiga, en los analisis q hace de temas dados a muchas interpretaciones en las iglesias,y espero q siga añadiendo aun mas informacion como esta,q sirva para indagar mas sobre el estudio biblico